El Kunbun de Gyantze y el secreto de los antiguos templos budistas
Casi todas las personas que visitan Tíbet con tiempo incluyen en su itinerario la visita a Gyantze y en esta ciudad de su famoso Kunbun. Este edificio piramidal fascina a los viajeros con la exuberancia de sus frescos interiores, la variedad iconográfica de sus capillas y la serenidad de la propia estructura centenaria. Además podría desvelar el secreto de cómo eran en realidad los chorten budistas más antiguos. L. A. Waddell, que lo visitó en 1906, nos explica su teoría.
El Kunbun de Gyantze tomó la forma de la pagoda de Gaya
La gran pagoda junto a este templo es conocida localmente como el “Gandhola”, el antiguo nombre indio de la gran pagoda de Gaya, en la India, erigida en el eje del universo budista: el lugar donde el sabio Sakya obtuvo su suprema iluminación y se convirtió en Buda. Los encargados de esta pagoda de Gyantse conservan la tradición de que su edificio es un modelo del indio trasplantado al Tíbet. Si esto fuera realmente así, tendría un interés inmenso, pues nos ayudaría a determinar cuál fue la forma original —o al menos la medieval— del templo de Buddh Gaya antes de que sus ruinas fueran “restauradas” por el Gobierno de Bengala hace aproximadamente un cuarto de siglo, cuando las grandes libertades tomadas con sus rasgos estructurales suscitaron severas críticas. Como yo conocía bien la pagoda de Buddh Gaya, estaba en condiciones de formarme una opinión sobre la veracidad o falsedad de esta tradición.
Semejanzas más que razonables
A primera vista hay poca semejanza entre los dos edificios actuales, salvo que ambos son construcciones semisólidas, afiladas y cupuladas, de altura aproximadamente igual, y que cada uno encierra un gran santuario con una imagen de Buda en el centro de su basamento, el llamado vihara-chaitya de los indios. En ambos, la puerta de entrada y la imagen principal miran hacia el oeste, y en este crece un pequeño árbol en la cara oriental, en la posición del gran árbol Bodhi de Gaya. Teniendo en cuenta el revestimiento enlucido del de Gyantse y la piedra esculpida de su presunto original —lo que permitió que, con los años y repetidas renovaciones, se introdujeran algunas alteraciones en el primero—, soy de la opinión de que la semejanza es indudable, y de que este fue realmente modelado a partir del indio, y por ello nos ofrece indicios para la restauración de algunos detalles de aquel.
Descripción de la pagoda Kumbun
Esta pagoda mide casi 100 pies de altura, con una circunferencia en la base de unos 200 yardas, y presenta la forma general del chörten o tumba-relicario que ya hemos visto con tanta frecuencia, y que se considera que simboliza los cinco elementos en los que los cuerpos se resuelven tras la muerte (véase el diagrama de enfrente). Posee terrazas escalonadas de plintos en la parte inferior, coronadas por un cuerpo en forma de tambor, sobre el que se alza la aguja de grandes anillos dorados y un dosel en forma de paraguas. Tiene ocho pisos: los cinco inferiores forman los escalones del plinto; el sexto es el gran tambor; y el séptimo, la aguja dorada y su basamento. Cada uno de estos pisos aterrazados tiene una balaustrada exterior, a la que se accede por la escalera interior, para que los peregrinos circunvalen el edificio y entren en los santuarios de cada nivel. Puede considerarse un edificio octogonal, con las caras alternas escotadas en un doble rehundido, disposición que confiere a cada piso una forma estrellada de doce caras y un nervado vertical en los lados del edificio (véase foto, p. 216). En cada una de las doce caras hay una pequeña capilla dedicada a una divinidad budista distinta, cuyas efigies, de muchos brazos, son idénticas a las de Buddh Gaya en la casa del guardián hindú de allí, el Mohant.
Los pisos superiores
El acceso a los pisos superiores se realiza por escaleras interiores, que parten a derecha e izquierda de la capilla central frente a la entrada. En el piso superior, bajo la cúpula dorada, se hallan los grandes “círculos mágicos”, exactos equivalentes de las dos grandes piedras negras circulares que hoy yacen en Gaya, grabadas con figuras dentro de un anillo de rayos, que hace algunos años mostré que eran “círculos mágicos” para exorcizar espíritus malignos. Aquí hay también un fresco del jefe local Rabtan, cuya espada, según la tradición, se guarda aquí para tocar la cabeza de los peregrinos. Los trece anillos que forman la aguja por encima del tambor son de cobre fuertemente dorado y representan los cielos de los budistas indios. Están rematados por un amplio paraguas real dorado, de cuyo borde pende un espeso fleco de campanillas con grandes lengüetas en forma de hoja, que repican con la brisa como en las pagodas de Birmania. Visto desde abajo, acortado por la perspectiva, parece un racimo de esquinas aterrazadas coronadas por la cima en forma de hongo del tambor y su paraguas. Es de notar que esta pagoda de Gyantse carece de las cuatro torres angulares en el techo del primer piso que son un rasgo tan llamativo del edificio indio restaurado. Si estuvieron presentes en el original, pueden haber desaparecido de la ruina en el momento en que se tomó como modelo para esta. Existe una tradición oral según la cual la pagoda es mucho más antigua que el propio templo.
Los muros y las cornisas superiores están revestidos de imágenes y ornamentación pintadas sobre el enlucido. Solo existen algunas losas de piedra esculpidas, de tosca factura local. Ni en este edificio ni en ninguno de los otros que visité vi imágenes antiguas de piedra o bronce procedentes de la India, ni pude oír hablar de ninguna.
Todos circuitos que tenemos programados para 2026 vistan esta maravillosa construcción.
Waddell, L. A. Lhasa and its mysteries: with a record of the expedition of 1903-1904″ METHUEN & CO. London. 1906. P. 230 y ss.
Sobre mí: Hace ya muchos años que llegué a China y desde entonces he compaginado mi tiempo entre los viajes y el estudio de la cultura de este país. Mis investigaciones más populares son las relativas a los caracteres chinos (Caracteres chinos: un aprendizaje fácil basado en su etimología y evolución), el Matriarcado en China (hay un libro con ese título), y las culturas de las minorías (Shangrilá). Puedes ver mis videos en Youtube, o mis fotos en Instagram (pedroyunnan).
En los viajes me he especializado en Yunnan, Tíbet, la Ruta de la Seda y otros lugares poco conocidos. Escríbeme si tienes pensado venir a China. La agencia con la que colaboro proporciona un servicio excelente y un precio imbatible. Tienes mi correo abajo.
Últimos artículos
El Escepticismo de Linghu Zhuan le lleva a los Infiernos
El Escepticismo de Linghu Zhuan le lleva a los Infiernos Linghu Zhuan era un hombre de gran integridad que no creía en dioses ni espíritus. Siempre que alguien hablaba sobre las transformaciones de los fantasmas o la retribución divina en el más allá, él refutaba sus...
¿Existió un arte de la alcoba taoísta homosexual?
¿Existió un arte de la alcoba taoísta homosexual? Esto es lo que se propone Zhang Wanrong en un interesante artículo aparecido el año pasado en la revista “Religions”[1]. El arte de la alcoba taoísta Para los que no estén familiarizados con el asunto, entre las...
Herboristeria de medicina china en Weishan, Yunnan
Herboristeria de medicina china en Weishan, Yunnan Todavía se mantiene en China una gran tradición de uso de las medicinas naturales, es decir de las hierbas con propiedades medicinales que se han utilizado desde hace siglos. Y además de estar presentes en la...
Tratar enfermedades con la almohada de un cadáver
LLa Tratar enfermedades con la almohada de un cadáver En una biografía de Xu Sibo[1], un especialista taoísta en terapia con agua[2] del siglo V de nuestra era, leemos: "Había una matrona que sufría de estreñimiento incurable desde hacía muchos años, y cuando Sibo...
La tragedia de la belleza Wang Zhaojun
La tragedia de la belleza Wang Zhaojun El emperador Yuan (48–33 a.C.) tenía un gran harén y no podía reunirse con todas las mujeres del palacio con regularidad. Por lo tanto, ordenó a los pintores que crearan retratos de ellas, y las convocaba para favores basándose...
La economía del arado humano en la China del siglo XVII
La economía del arado humano Según La explotación de las obras de la naturaleza, un libro chino del siglo XVII: En los hogares agrícolas donde no hay bueyes disponibles, los campesinos fijan un palo al arado y dos hombres lo tiran colocándolo sobre sus hombros,...








