Así eran las procesiones imperiales al Templo del Cielo.
Los que conocen China, aunque sólo sea mediante un viaje rápido y han visitado el Templo del Cielo en Beijing, seguramente se habrán quedado fascinados por la belleza sobria de sus construcciones, pero tanto si es un día con muchos visitantes como si se visita en época tranquila, difícil será imaginarle en todo su esplendor, cuando se convertía en escenario de lñas ceremonias imperiales.
La descripción de una de estas ceremonias, nos ayudará a imaginarlo:
A la cabeza 24 tamborileros
«Esta procesión imperial iba encabezada por veinticuatro tamborileros y otros tantos trompeteros; a continuación marchaba un número igual de hombres armados con bastones barnizados de rojo, de siete u ocho pies de largo, adornados con follaje dorado. Después seguían cien soldados portando alabardas rematadas en forma de creciente y doradas en la punta; luego cuatrocientos grandes faroles finamente adornados y cuatrocientas antorchas de madera, que arden durante mucho tiempo y dan una gran luz; doscientas lanzas, unas decoradas con sedas flotantes de varios colores, otras con colas de panteras, zorros y otros animales; veinticuatro estandartes pintados con los signos del zodíaco; cincuenta y seis estandartes que mostraban las cincuenta y seis constelaciones en que se dividen todas las estrellas; doscientos abanicos sostenidos por largos mangos dorados, pintados con figuras de dragones, aves y animales; veinticuatro parasoles ricamente adornados; y un aparador portátil, llevado por oficiales de cocina y provisto de utensilios de oro, como palanganas, jarras, etc.
El emperador a caballo.
El emperador seguía a caballo, con un aire grave y majestuoso, ricamente ataviado; a cada lado se llevaba un rico parasol, lo bastante grande como para cubrirlo a él y a su caballo. Estaba rodeado de diez caballos blancos conducidos por mozos, cuyas sillas y bridas estaban enriquecidas con oro y piedras preciosas; de cien lanceros y de los pajes de la cámara. Después aparecían, en el mismo orden, los príncipes de la sangre, los reyes, los principales mandarines y los señores de su corte, con sus trajes ceremoniales; quinientos jóvenes caballeros pertenecientes al palacio; mil infantes con túnicas rojas bordadas con flores y estrellas de oro y plata. Luego, treinta y seis hombres llevaban una silla abierta, seguida de otra cerrada y mucho mayor, sostenida por cien porteadores.
Cerrando la procesión
Por último, venían cuatro grandes carros, dos tirados por elefantes y dos por caballos, cubiertos con gualdrapas bordadas; cada silla y cada carro tenían ciento cincuenta hombres siguiéndolos como guardia. La procesión se cerraba con dos mil civiles y otros tantos mandarines militares, con magníficos trajes de ceremonia.»
Según el bello libro de Henrietta SHUCK. Scenes in China: or, sketches of the country, religion and customs of the Chinese. T. Nelson and sons, 1852.
Sobre mí: Hace ya muchos años que llegué a China y desde entonces he compaginado mi tiempo entre los viajes y el estudio de la cultura de este país. Mis investigaciones más populares son las relativas a los caracteres chinos (Caracteres chinos: un aprendizaje fácil basado en su etimología y evolución), el Matriarcado en China (hay un libro con ese título), y las culturas de las minorías (Shangrilá). Puedes ver mis videos en Youtube, o mis fotos en Instagram (pedroyunnan).
En los viajes me he especializado en Yunnan, Tíbet, la Ruta de la Seda y otros lugares poco conocidos. Escríbeme si tienes pensado venir a China. La agencia con la que colaboro proporciona un servicio excelente y un precio imbatible. Tienes mi correo abajo.
Últimos artículos
El Kunbun de Gyantze y el secreto de los antiguos templos budistas
El Kunbun de Gyantze y el secreto de los antiguos templos budistas Casi todas las personas que visitan Tíbet con tiempo incluyen en su itinerario la visita a Gyantze y en esta ciudad de su famoso Kunbun. Este edificio piramidal fascina a los viajeros con la...
La deidad tibetana con cara de caballo
La deidad tibetana con cara de caballo Durante el último viaje a Tíbet, alguien me señaló en un templo una deidad que sobre la cabeza tenía un pequeño caballo. Yo sé que ese protector se llama Hayagriva o a veces es llamado “cabeza de caballo” o “cuello de caballo.”...
El Dios de los Caballos era de los más populares de China
El Dios de los Caballos era de los más populares de China Si alguien vivita la Gran Muralla China en Juyungguan, el punto más cercano a Beijing y uno de los más interesantes, y tiene tiempo de explorar el conjunto de construcciones con un poco de calma, algo que...
Las pinturas de la disciplina en los templos tibetanos
Las pinturas de la disciplina en los templos tibetanos Entre las pinturas de deidades y protectores y otros asuntos filosóficos que habitualmente decoran la entrada a un templo budista tibetana, destaca la presencia, en algunos de ellos de unas pinturas completamente...
La belleza del Lago Yamdrok
La belleza del Lago Yamdrok El lago Yamdrok es uno de los cuatro lagos sagrados más importantes de Tíbet, el más cercano a la capital y el más visitado. Tiene forma de abanico abierto hacia el sur, y se despliega durante 130 km de este a oeste y 70 de...
Los signos de Shuangdun y el origen de la escritura china
Los signos de Shuangdun y el origen de la escritura china Cuando se habla del origen de la escritura china, casi siempre se piensa en los huesos oraculares de la dinastía Shang. Sin embargo, miles de años antes de que esos caracteres fueran grabados sobre caparazones...








