La religión de los Achang

20040323

Los diferentes grupos achang presentan creencias religiosas con importantes elementos comunes, así como evidentes diferencias.

Achang de Husa
Los Achang de Husa son budistas, seguidores del pequeño vehículo. Seguramente por el largo contacto con los Dai. Actualmente celebran las fiestas religiosas de forma semejante a los Dai, como la Fiesta de Echarse Agua.

Los vestigios de su religión original también están influenciados por sus vecinos Dai, y son semejantes a los que se pueden observar entre ellos. El más importante es el culto al Dios de la Aldea o Seman.

Cada aldea tiene su Seman, que está establecido en algún árbol especialmente grande o frondoso, que se piensa tiene su espíritu. Frente a él se coloca una piedra para marcarlo. Se le venera al meno dos veces al año. El día de Año Nuevo para pedirle buena cosecha y durante la fiesta de la cosecha para agradecérsela. La muchacha que sale de la aldea para casarse también debe realizar una ceremonia al Seman, ofreciendo una comida que todos se reparten. Los Achang piensan que el Seman es capaz de proteger a la gente de la aldea, su ganado y sus cultivos. Las ceremonias en honor al Seman sólo las pueden dirigir los miembros de la familia que inició el asentamiento en esa aldea.

Otro vestigio de la religión tradicional achang es el culto a Banqing, el Dios del Sol. Se le cree capaz de llevar prosperidad a la gente. Cada familia le venera junto a su casa. Simbolizado por un tubo de bambú clavado en la tierra, en cuyo extremo superior hay una cesta de la que salen cuatro tubos de bambú menores, en las cuatro direcciones.

Achang de Lianhe
Los Achang de Lianhe practican el culto a los antepasados y al de los espíritus de la naturaleza.

Los Achang piensan que los espíritus de los antepasados son muy poderosos, capaces por tanto de llevar la prosperidad o la desgracia a sus descendientes. Cada persona tiene tres almas. Al morir cada una de las almas sigue un camino distinto. Una se queda sobre la tumba, otra va a los altares caseros, y la tercera va a reunirse con el Rey de los Espíritus. Por ello, tras la muerte de una persona, se realiza una ceremonia importante para llevar sus almas. Se convoca a su chamán o Leibao, que durante un día y una noche leerá las escrituras para mostrar al camino al alma.

En cada casa hay una tableta de los antepasados parecida a la de los chinos, que es venerada al menos tres veces al año. El primer día lunar y el primer día del séptimo mes para pedir buena cosecha; y el día 15 del octavo mes lunar, para agradecerla. Pero hay familias que realizan ceremonias por sus antepasados cada mes o con una periodicidad aún mayor.

Al alma que está en la tumba se le venera el día de la Pureza Brillante, que coincide con la fiesta china. Al alma que está con el Rey de los Espíritus se le ofrecen riquezas de papel el primer día del séptimo mes lunar, cuando se cree que se abren las puertas del cielo y los espíritus pueden regresar a la tierra. Bajo la presidencia simbólica de los antepasados, se celebran reuniones familiares.

Cuando los espíritus de los antepasados se dedican a morder y a hacer daño a la gente se les conoce como Espíritu de la Gran Familia o de la Pequeña Familia, según el tamaño de la misma. Para los Achang cuando una persona está enferma es por causa de estos espíritus. Por lo que se llama a un Leibao para que los expulse leyendo las escrituras mientras se ofrece un cerdo y una vaca a estos espíritus familiares. Menos dañinos son los espíritus de las chicas que salieron de la aldea para casarse, que si han recibido mal trato, tras su muerte pueden volver a su aldea natal y morder a la gente.

Entre los espíritus de la naturaleza los Achang cree que hay algunos que hacen el bien a la gente y otros que les perjudican. Entre los primeros están:
- Pang o el Dios de la Riqueza. En algunas aldeas se considera que es una anciana.
- Guqi, una mujer que protege el almacén del grano.
También están el Espíritu de la Tierra, el de las Montañas, el de los Cultivos, y el de la Caza, que a veces se veneran en el mismo templo.

Entre los espíritus malos está el del Sol, la Luna, el Lobo, la Montaña salvaje, el Hambre y el Cansancio, etc.. El más importante es Meitou que se opuso al rey de la creación. Cada espíritu malvado puede traer desgracias y enfermedades, que se atribuyen a diferentes espíritus según el órgano afectado.

Achang de Luxi
Sus creencias religiosas no son muy diferentes que las de los Achang de Lianhe. Creen que las personas tienen tres almas, pero sólo veneran a sus antepasados durante dos generaciones.
Piensan que las enfermedades son provocadas por los espíritus de los antepasados que muerden a la gente, a los que llaman de la Gran Familia o la Pequeña Familia.

Entre los espíritus de la naturaleza destaca el culto a Dimu o la Madre del Lugar, que se venera generalmente bajo un gran árbol que esté junto a la aldea.

Para ellos los Espíritus de la Caza, de la Montaña y del Mijo son benignos. Entre sus espíritus maléficos se encuentra el Espíritu de los Muertos, el del Hambre y el Cansancio, el de la Opresión, el de la Esterilidad.

Los Achang de Luxi tienen tres tipos de sacerdotes o chamanes:
Los Motao, que expulsan a los espíritus malignos leyendo las escrituras.
Los Buguishi o adivinos, consultados continuamente para múltiples asuntos.
Los Zhangzhai, que dirigen las ceremonias en honor a los dioses de la aldea allí donde los hay.


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